Lo más habitual es contratar entre 8 y 10 horas de fotografía y video de matrimonio. Este tiempo permite registrar los preparativos de los novios, la ceremonia completa, la sesión de fotos, la recepción y los momentos clave de la fiesta. En matrimonios más grandes o con celebraciones extendidas, algunos novios prefieren una cobertura completa hasta el término del evento.